Imparable!!
Muchas veces el creyente se
atemoriza al creer que ciertas circunstancias en la vida pueden detener o
retrasar el propósito que Dios tiene para su vida, así que cuando llega la
tormenta les pasa lo mismo que a Pedro y los demás cuando iban en la barca con
el Señor Jesús: pierden la fe y olvidan que Él está en el asunto. Cuando Dios
nos encomienda una tarea, básicamente no hay circunstancia que impida lo que ya
ha sido decretado en el Reino de los cielos. Mira lo que la Palabra de Dios nos
enseña hoy:
“Pero Pablo arrojó la serpiente
al fuego. Todos esperaban que Pablo se hinchara, o que cayera muerto en
cualquier momento, pero se cansaron de esperar, porque a Pablo no le pasó nada”
(Hechos 28:5-6 TLA).
El capítulo 28 del libro de los
Hechos, narra la historia cuando el Apóstol Pablo iba camino a Roma porque
debía comparecer ante el César. En su viaje, una gran tormenta se levanta y la
embarcación en la que iban sufre un percance, por lo cual terminan en la isla
de Malta. Quizá en tu viaje, también te has encontrado con tormentas que
amenazan tu propósito, tormentas que se levantan en contra de tu llamado, pero
es justo en ese momento cuando debes recordar lo que dice la Palabra, “sabemos
que Dios va preparando todo para el bien de los que lo aman, es decir, de los
que él ha llamado de acuerdo con su plan” (Romanos 8:28 TLA). Dios tiene un plan
contigo y todo lo irá acomodando de tal manera que sea para tu beneficio,
entonces, ¿por qué te amorizas? ¡Todo te favorecerá!
Así como la tripulación de la
nave y los habitantes de la isla esperaban que Pablo muriera, muchos a tu
alrededor también esperan que caigas, que mueras en el intento o quizá que
desfallezcas, pero te has preguntado, ¿es esa la voluntad de Dios? No, amado,
lo que Dios decretó para ti ni la muerte logrará detenerlo, ¿lo ha dicho Él, y
no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá? (Números 23:19 LBLA). La TLA en el
mismo verso dice, “Dios cumple lo que promete”, así que no te angusties, si
Dios te envío es porque “Él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará, no
temas ni te intimides” (Deuteronomio 31:8 RVR1960). Si Dios te ha encargado una
misión especial, quiere decir que siempre tendrá cuidado de ti, “porque no
abandonará Jehová a su pueblo, ni desamparará su heredad” (Salmos 94:14
RVR1960). No lo olvides, para Él eres como una saeta imparable. Dios te bendiga
poderosamente en este hermoso día. ¿Quieres ser de bendición hoy? Te reto a
compartir este mensaje, que no pase inadvertido.








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